Consiste en revisar el consumo actual del cliente, recibos de energía, hábitos de uso, disponibilidad de cubierta o terreno, orientación solar, sombras, capacidad eléctrica instalada y necesidades futuras.
Incluye:
- Análisis de consumo eléctrico.
- Revisión de facturas de energía.
- Evaluación de áreas disponibles.
- Estimación de ahorro energético.
- Identificación del tipo de sistema más conveniente.
- Prefactibilidad técnica y económica.













